Concepto y Estructura General
Ubicado en el costado poniente del Parque Padre Hurtado, sobre un terreno de 2,4 hectáreas que queda a modo de isla por la bifurcación de una vía vehicular, el proyecto del Pabellón Ambiental se plantea como una intervención estratégica que articula tres dimensiones fundamentales: la conexión ecológica, la activación programática y la inclusión social.
Estrategia conceptual: una mano extendida hacia el territorio
La propuesta adopta una morfología orgánica y abierta, concebida como una mano extendida hacia el entorno. Cada uno de sus “dedos” corresponde a ramificaciones programáticas y estructurales que se proyectan hacia el parque, estableciendo vínculos visuales, peatonales y funcionales con su contexto inmediato. Esta forma responde al carácter difuso del terreno —un enclave aislado—, transformando esa condición de insularidad en oportunidad de articulación e intercambio comunitario.
Implantación verde: arquitectura del paisaje y cubiertas activas
Dada su ubicación dentro de un parque, el proyecto opta por una arquitectura que prolonga el paisaje. La edificación principal de 1.400 m² se desarrolla con cubiertas verdes habitables, que no sólo recuperan la superficie vegetal sino que la multiplican, integrando miradores, jardines y huertos urbanos, generando continuidad con las áreas verdes existentes y promoviendo el uso pedagógico del entorno natural.
Las cubiertas accesibles se transforman en plataformas de observación, contemplación y encuentro, con rutas peatonales conectadas a senderos preexistentes. Esta estrategia no sólo optimiza la integración con el parque, sino que potencia la biodiversidad urbana y la regulación microclimática del sector.
Programa arquitectónico: educación ambiental, vida comunitaria y cultura
El pabellón alberga un programa mixto de carácter cívico, cultural y ecológico, articulado en torno a los principios de educación ambiental, economía circular y cohesión barrial. Sus principales componentes son:
Centro de reciclaje barrial:
equipado con zonas de acopio y talleres de reutilización, abierto a la comunidad; Biblioteca comunitaria y cafetería como espacios de encuentro informal; Salas multiuso y auditorio: destinados a talleres, actividades escolares, charlas y eventos ciudadanos; Servicios complementarios y áreas de administración.
Este programa es reforzado por un anfiteatro exterior escalonado, que se extiende hasta la cubierta ajardinada, configurando un espacio flexible para actividades al aire libre, encuentros comunitarios, ferias y actividades culturales.
Espacio exterior activo: vida sana e integración familiar
El proyecto reconoce la vocación del parque como espacio de recreación activa y propone un sistema de programas exteriores vinculados a la vida sana y familiar: circuitos de caminata, estaciones de ejercicio, zonas de picnic, juegos infantiles y huertos comunitarios. La inclusión de estos espacios contribuye a una dinámica intergeneracional y de integración social, ampliando el rango de usuarios y fortaleciendo el sentido de apropiación colectiva del lugar.
Visión integradora
Más que una simple edificación, el Pabellón Ambiental es un sistema territorial de activación urbana, donde la arquitectura se funde con el paisaje, habilitando nuevas formas de habitar el parque y fomentando la conciencia ecológica. Se trata de una pieza clave dentro de la estrategia de regeneración y modernización de los espacios públicos metropolitanos, con un enfoque profundamente inclusivo, educativo y sostenible.
